MI ABUELO
La sabiduría callada
Que acumuló su cabeza
Nos fue marcando el camino
Cuando fallaron sus fuerzas
Cuando ya perdió la vista
Cuando sus piernas inciertas
Vacilaban al andar
Los caminos y veredas.
Entonces, fue y se sentó
A la orilla de la alberca
Agarrado a su bastón
Con su negra gorra puesta
Nos fue contando despacio
Los años de su experiencia.
...No digas nunca mentiras
Que las cosas verdaderas
Van por el mundo cantando
Sin agachar la cabeza...
Trabaja en cosas honradas
Siempre con gentes sinceras
Con los que miran de frente
Los que dan la mano prieta
Y te miran a la cara
Sin esconder la cabeza
Huye siempre de amigotes
Cuando solo son de juergas
De los que viven del cuento
Y se gastan las pesetas
Las que han sudado otras frentes
Con salarios de miserias.
Escucha a todos atentos
Escoge lo que dijeran
Y acomoda a tu entender
Lo que piense tu cabeza.
Se tu mismo al decidir
No te escudes en cualquiera
Que todo el hombre de bien
Tiene palabra sincera
Aunque la vida le cueste
En honor a su nacencia
Siempre que sea verdadera.
Así pensaba mi abuelo
Así tenía la cabeza
Bien puesta sobre los hombros
Y bien claras las ideas.
Eran hombres de otros tiempos
Eran hombres de conciencia
Que empeñaban la palabra
La tierra y hasta su hacienda
Sin notarios ni escrituras
Solo su palabra en prenda.
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